Una diva en los escenario, pero un gran ser humano en la vida real.
En la pantalla chica, Anahí comparte su corazón entre dos hombres. En la vida real, lo hace con sus amigas y con su familia y prefiere mantenerse alejada del ambiente de la artisteada. En esta entrevista platicó con Cosmo sobre su vida, sus travesuras,la independencia económica y mucho más.
La actriz y cantante llega a nuestra sesión de fotos con una puntualidad rara vez vista en las estrellas de su talla y de su edad, y menos cuando el llamado es un sábado a las diez de la mañana. Está muy consciente del valor de su tiempo y no pierde ni medio segundo: va a lo que va.Trae puestos unos jeans oscuros, una t-shirt gris y unos Louboutin que la hacen ver 20 centímetros más alta. "¡Te juro que ya son como mis chanclas, son los zapatos más cómodos que tengo!", nos confiesa mientras la peinan y maquillan. Para ella esto es parte de la rutina, de la vida cotidiana. Lleva 26 años trabajando y apenas hace algunos meses cumplió 28. Su carrera inició en Chiquilladas y de ahí no ha parado, ha salido en más de una decena de telenovelas, obras de teatro y películas. Desde entonces, ha sido dueña de sus quincenas. "Intento ser cuidadosa, ayudo a mi familia, y trato de vivir bien. No creo en los excesos, pero sí en la comodidad".
Pero no todo ha sido glamour para ella, muy al contrario; cuando tenía 14 años cayó en una anorexia terrible, de la cual logró salir a los 21. Hoy está más sana que nunca y preside una fundación que apoya a niñas y adolescentes que viven esa situación.



